JOSE ASUNCION SILVAHijo de Vicenta Gómez Diago y Ricardo Silva Frade, en 1875 escribió su primer poema, Primera Comunión. En 1878 abandonó los estudios y comenzó a trabajar con su padre, completando su formación de modo autodidacta. Viajó a París, donde conoció a Mallarmé y a Gustave Moreau, y se trasladó posteriormente a Londres y a Suiza. La guerra perjudicó los negocios familiares y, a su vuelta de Europa, se hizo cargo del negocio que terminó en quiebra. Cuando era secretario de la legación en Caracas, en 1895, sufrió un naufragio donde perdió gran parte de su obra. Fue encontrado muerto la mañana del 24 de mayo de 1896, debido a varios sucesos: la muerte de su hermana Elvira de quien era gran amigo y que, según se cree, fuera el amor de su vida; la quiebra del negocio de su familia y las presiones de los acreedores; la muerte de su abuelo; y la pérdida inevitable de la mayoría de su obra.
José Asunción Silva (izquierda) en San Victorino con el doctor Antonio Vargas en una fotografía de 1896.
Antes de suicidarse le pidió a un doctor que le indicara donde tenía el corazón, y este se lo señalo marcándolo. Justo donde estaba esa marca, se dio un disparo.
Su obra poética es escasa y muy innovadora e influyente; arranca con un romanticismo de tono becqueriano para terminar presagiando el Modernismo. Sus poesías se publicaron por primera vez en Barcelona en 1908, conociéndose una edición póstuma con el título El libro de versos (1923), al igual que la novela De sobremesa (1925). Se recuerdan especialmente sus alucinantes Nocturnos, que han pasado a todas las antologías de poesía hispanoamericana como clásicos de la literatura en lengua española.